¡LA HORA REFERÍ!
Hoy la medialuna está
chusmeando con Antares
tras los tenues velos
translúcidos d las nubes,
es otro inmolado día
q me conmina a afirmar
q cuando circundaste el sol
la cantidad d vueltas
autorizadas x tu boleto,
¡debés irte, no hay yapa!
xq la vida es impiadosa
y te lo pica, xq es usurera,
egoísta, neoliberal.
Y a partir d allí tu demonio d la guarda
reemplaza a las moiras
y rediseña tu polizonada
en un creciente infierno
q te cocina al espiedo,
aderezándote en cada vuelta
con un escupitajo ácido.
No permite q te escapes pronto
como los torturadores videlianos;
y si tu bobo qiere fallar,
él te lo rescata
entre sórdidas carcajadas.
¡Ah!, allá a lo lejos Altair me saluda
desde el lomo d su águila
agitando sus rayitos,
para sacarse como pueda
éste cadavérico frigor
del último decanato d Leo.
El mismo frío d ausencia
q vuelve estalactita tu razón
cuando dios te suelta la mano
y apaga la luz d tu altillo.
Entonces cual Dorian Grey
las cosas q fueron tuyas
van necrosando sus costuras
y se disuelven en el polvo
d tu memoria ahuecada;
sin epitafios.
La lluvia, la humedad, las ratas
y los pérfidos accidentes
te amputan a machetazos
las grampas q evitaron tu caída al yeol.
Los amuletos y fetiches
q sustentaban tu identidad
desaparecen tras sus mortajas,
hasta q te preguntas
¿qé mierda sigo haciendo aqí?
II-
Del otro lado Achernar
es el único valiente
q asoma la cabeza
d debajo d la sábana cirroestrática,
pero su cariz adormilado
y sus orejas entre los hombros
indican q está sonambulando
o q le tocó la 'imaginaria'
y está malhumorado;
las mellizas Magallanes
ni se las vé x el barrio,
deben estar acurrucadas
bajo las alas del Tucán;
al menos ellas tienen refugio
q no lo tienen mis perros.
Ayer, martes 13,
se lo llevó a Negroncio
un mes después d Luna;
y no me olvido d Jérar, Costi y Gara,
d Sibe y Tepi... y yo sin poder hacer nada
hundido en ésta miseria
q me gané x ser agradecido.
La herencia no se qiere licuar,
¡ah, cómo se acabarían las angustias
d éste corazón desfibrilado!
Hace seis años podría haber acabado,
pero éso se dará el 'día después'. Lo sé.
Aún me qedan cinco perros,
debería buscarles un hogar
para protegerlos d mi pecado,
d mi afrenta al destino;
pero no sé qién me retuvo aqí...
o sí, lo sé, y qizás deba ir al vestidor
a probarme la bolsa negra.
¡Uf! Qé frío!! no voy a esperar Fomalhaut.
Ni siqiera se ven los 'capricúa'
con sus colas enredadas
como siempre, y Acuario gritando
"¡ésta es mi era, la era d acuariooo!"
qeriendo adelantarse a la cabra q,
como el Minotauro,
le enrostra la cornamenta
para q el volatinero
qede ensartado si se atreve.
(15/8/24 - 16:42)
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